
“La comunidad de S. Maria del Silenzio en Roma sigue siendo un oasis de paz para quien desea dedicar un tiempo breve o prolongado a la oración. En la pequeña capilla de la hospedería, construida con entusiasmo por un grupo de jóvenes voluntarios, hasta hace unos días el ábside se presentaba blanco, hasta que unas hermanas se comprometieron a pintar un espléndido Cristo Pantocrátor.Jesús, representado en la gloria, y la bendición.En el silencio que envuelve el espacio litúrgico domina la palabra del Pantocrátor: << Venid a mí." ¡Hasta la figura del Señor habla! Cruzando la puerta de la capilla, una persona se siente alcanzada y envuelta por su mirada de misericordia: nunca como en este tiempo necesitamos, como familia humana, reencontrarnos bajo la mirada de Dios, en una oración que lleva al mundo entero a la mente y al corazón.El fresco es una obra a tres manos de nuestras tres hermanas dedicadas al Arte Sacro, que respectivamente vienen de Bolivia a, de Croacia y la India. Esta experiencia es un signo y una prueba de que las culturas, cuando se encuentran en nombre de la armonía, son capaces de crear las cosas más bellas".
"Del Boletín de la Postulación" de las Hijas de la Iglesia - Ene-Mar 2022